Modalidad
En lingüística, la modalidad puede entenderse desde un sentido amplio o desde un sentido estricto. Desde el sentido amplio, la modalidad se refiere a cualquier manifestación lingüística de la presencia del hablante en lo que expresa; desde el sentido estricto, la modalidad se refiere a la manifestación lingüística de la actitud del hablante hacia lo expresado mediante la conocida como fuerza ilocutiva. Una de las manifestaciones gramaticales de la modalidad en las lenguas es el modo verbal. En el sentido amplio o laxo de modalidad se incluyen fenómenos gramaticales diversos como los adverbios de fase (todavía en La niña todavía no ha llegado, que refleja que el hablante esperaría que ya hubiera llegado la niña), los conectores discursivos (sin embargo en Es joven y, sin embargo, tiene las ideas claras, que refleja que el hablante esperaría que una persona joven no tuviera las ideas claras) o la deixis (este en ¿De quién es este libro?, que refleja la presencia física del hablante y la cercanía que presentan este y el libro referido). Es posible, por tanto, que una misma oración presente varias marcas de modalidad (en este sentido amplio). En el sentido restrictivo o estricto de modalidad se diferencian dos tipos, la modalidad de la enunciación y la modalidad del enunciado: Modalidad de la enunciación: se refiere a la intención del hablante con respecto al contenido expresado. Un mismo contenido puede adoptar diversas modalidades: Está lloviendo, ¿Está lloviendo?, ¡Está lloviendo! Modalidad del enunciado: se refiere a la actitud del hablante con respecto al contenido expresado. Se diferencian fundamentalmente dos subtipos, la modalidad epistémica, referida al grado de certeza que se tiene sobre el contenido expresado (Probablemente está lloviendo), y la modalidad deóntica, con la que se expresa la necesidad o la obligación de lo expresado (Debes permanecer callado). Se pueden combinar la modalidad de la enunciación y la del enunciado (¿Probablemente esté lloviendo?), pero en general no se pueden combinar varios subtipos (*¿Cállate?, que mezcla modalidad de la enunciación imperativa e interrogativa, lo que no es posible, salvo que se entienda que se están repitiendo las palabras del interlocutor, que constituían una orden, preguntando por ellas), pues con ello se produce el conocido como choque de modalidad. En términos de modalidad, tradicionalmente la división principal entre enunciados distinguía los reales (el hablante entiende que el contenido del enunciado es cierto, es decir, coincide con la realidad) y los no reales. El contenido puede ser no real cuando se trata del enunciado de un deseo, una orden, una suposición, etc. Para referirse a esta oposición se usan a menudo los términos latinos realis e irrealis. Para la semántica y la semiótica, la modalidad es la manera como el locutor se relaciona con su mundo y puede definirse como «el predicado que rige y modifica a otro predicado» de un enunciado y permiten saber «si un predicado es verdadero o falso; si es necesario, contingente o posible; si es cierto, incierto, probable o improbable».
En lingüística, la modalidad puede entenderse desde un sentido amplio o desde un sentido estricto. Desde el sentido amplio, la modalidad se refiere a cualquier manifestación lingüística de la presencia del hablante en lo que expresa; desde el sentido estricto, la modalidad se refiere a la manifestación lingüística de la actitud del hablante hacia lo expresado mediante la conocida como fuerza ilocutiva. Una de las manifestaciones gramaticales de la modalidad en las lenguas es el modo verbal.[1][2][3]
En el sentido amplio o laxo de modalidad se incluyen fenómenos gramaticales diversos como los adverbios de fase (todavía en La niña todavía no ha llegado, que refleja que el hablante esperaría que ya hubiera llegado la niña), los conectores discursivos (sin embargo en Es joven y, sin embargo, tiene las ideas claras, que refleja que el hablante esperaría que una persona joven no tuviera las ideas claras) o la deixis (este en ¿De quién es este libro?, que refleja la presencia física del hablante y la cercanía que presentan este y el libro referido). Es posible, por tanto, que una misma oración presente varias marcas de modalidad (en este sentido amplio).[4][3]
En el sentido restrictivo o estricto de modalidad se diferencian dos tipos, la modalidad de la enunciación y la modalidad del enunciado:[4]
- Modalidad de la enunciación: se refiere a la intención del hablante con respecto al contenido expresado. Un mismo contenido puede adoptar diversas modalidades: Está lloviendo, ¿Está lloviendo?, ¡Está lloviendo!
- Modalidad del enunciado: se refiere a la actitud del hablante con respecto al contenido expresado. Se diferencian fundamentalmente dos subtipos, la modalidad epistémica, referida al grado de certeza que se tiene sobre el contenido expresado (Probablemente está lloviendo), y la modalidad deóntica, con la que se expresa la necesidad o la obligación de lo expresado (Debes permanecer callado).
Se pueden combinar la modalidad de la enunciación y la del enunciado (¿Probablemente esté lloviendo?), pero en general no se pueden combinar varios subtipos (*¿Cállate?, que mezcla modalidad de la enunciación imperativa e interrogativa, lo que no es posible, salvo que se entienda que se están repitiendo las palabras del interlocutor, que constituían una orden, preguntando por ellas), pues con ello se produce el conocido como choque de modalidad.
En términos de modalidad, tradicionalmente la división principal entre enunciados distinguía los reales (el hablante entiende que el contenido del enunciado es cierto, es decir, coincide con la realidad) y los no reales. El contenido puede ser no real cuando se trata del enunciado de un deseo, una orden, una suposición, etc. Para referirse a esta oposición se usan a menudo los términos latinos realis e irrealis.
Para la semántica y la semiótica, la modalidad es la manera como el locutor se relaciona con su mundo y puede definirse como «el predicado que rige y modifica a otro predicado» de un enunciado y permiten saber «si un predicado es verdadero o falso; si es necesario, contingente o posible; si es cierto, incierto, probable o improbable».[5]
Principales distinciones
[editar]En el estudio de la modalidad hay dos distinciones principales:
- La primera es la que distingue realis de irrealis.
- La segunda distingue la modalidad deóntica de la epistémica.
Modalidad y Modo
[editar]Aunque a veces se usan de forma intercambiable, la modalidad es distinta del modo. El modo designa la expresión gramatical (en cada lengua) de la modalidad, y ésta se refiere a los sentidos que expresa el enunciado. Todas las lenguas pueden indicar distintas modalidades del enunciado, pero solo algunas poseen recursos gramaticalizados para hacerlo (por ejemplo, morfemas verbales). Modo y modalidad están por tanto relacionados de la misma manera que aspecto y aspectualidad.
Relaciones con otras categorías gramaticales
[editar]La modalidad es una categoría que puede interseccionarse con otras, principalmente la aspectualidad, el tiempo, la evidencialidad y la condicionalidad.
Formas de expresar la modalidad
[editar]Morfología verbal
[editar]En muchas lenguas la modalidad se expresa mediante morfemas verbales (llamados morfemas de modo). Es el caso de muchas lenguas indoeuropeas como el español, el latín, el griego antiguo, etc. En las lenguas flexivas como el español, los morfemas de verbales expresan varias categorías simultáneamente (en el caso del español, el tiempo y el modo, por ejemplo).
Partículas
[editar]En lenguas como el griego antiguo, la modalidad puede expresarse mediante una partícula, en relación con un determinado modo verbal.
Auxiliares
[editar]Lenguas como el inglés o el alemán emplean verbos auxiliares (como may, can, para la expresión de ciertos tipos de modalidad.
Referencias
[editar]- ↑ Palmer, F.R. 2001 [2 ed.] Mood and modality Oxford: Oxford University Press, p. 1
- ↑ Le Querler, Nicole Typologie des modalités, Presses Universitaires de Caen, 1996
- ↑ a b RAE (22 de diciembre de 2025). «Introducción. Interpretaciones de la modalidad | Nueva gramática de la lengua española». «Nueva gramática de la lengua española». Consultado el 25 de marzo de 2026.
- ↑ a b ASALE, RAE y (22 de diciembre de 2025). «modalidad | Glosario de términos gramaticales». «Glosario de términos gramaticales». Consultado el 25 de marzo de 2026.
- ↑ Universidad Nacional Autónoma de México. Instituto de Investigaciones Filológicas, Helena (1997). Diccionario de retórica y poética (8. ed., 1. ed. corr. y aum edición). Editorial Porrúa. ISBN 970-07-0909-4. OCLC 38146772. Consultado el 29 de octubre de 2021.
Enlaces externos
[editar]- Modality and Evidentiality
- What is mood and modality? SIL International, Glossary of linguistic terms.
Bibliografía
[editar]- Asher, R. E. (ed.), The Encyclopedia of language and linguistics (pp. 2535–2540). Oxford: Pergamon Press.
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- Bybee, Joan; Perkins, Revere, & Pagliuca, William (1994). The evolution of Grammar: Tense, aspect, and modality in the languages of the world. Chicago: University of Chicago Press.
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- Callaham, Scott N. (2010). Modality and the Biblical Hebrew Infinitive Absolute. Abhandlungen für die Kunde des Morgenlandes 71. Wiesbaden: Harrassowitz.
- Chung, Sandra; & Timberlake, Alan (1985). Tense, aspect and mood. En T. Shopen (Ed.), Language typology and syntactic description: Grammatical categories and the lexicon (Vol. 3, pp. 202-258). Cambridge: Cambridge University Press.
- Elliott, Jennifer R. (2000). Realis and irrealis: Forms and concepts of the grammaticalisation of reality. In: Linguistic Typology (Vol. 4, pp. 55-90).
- Kaufmann, S.; Condoravdi, C. & Harizanov, V. (2006)Formal approaches to modality. En: Frawley, W. (Ed.). The Expression of Modality. Berlin, New York: Mouton de Gruyter
- Kratzer, A. (1981). The notional category of modality. In H.-J. Eikmeyer & H. Rieser (Eds.), Words, worlds, and contexts: New approaches in word semantics. Berlín: Walter de Gruyter.
- Kratzer, A. (1991). Modality. In: von Stechow, A. & Wunderlich, D. (Eds.) Semantics: An International Handbook of Contemporary Research. Berlin: Walter de Gruyter.
- Mithun, M. (1995). On the Relativity of Irreality. En: Bybee, J. & Fleischman, S. (Eds.) Modality in Grammar and Discourse John Benjamins
- Palmer, F. R. (1979). Modality and the English modals. London: Longman.
- Palmer, F. R. (1994). Mood and modality. Cambridge Univ. Press. 2ª ed. 2001.
- Portner, P. (2009) Modality. Oxford: Oxford University Press
- Saeed, John I. (2003). Sentence semantics 1: Situations: Modality and evidentiality. En J. I Saeed, Semantics (2nd. ed) (Sec. 5.3, pp. 135–143). Malden, MA: Blackwell Publishing. ISBN 0-631-22692-3, ISBN 0-631-22693-1.
- Sweetser, E. E. (1982). Root and epistemic modality: Causality in two worlds. Berkeley Linguistic Papers, 8, 484-507.