Goar
Goar (fallecido poco después del 451) fue un rey alano de la primera mitad del siglo V. Junto a Respendial, dirigió a su tribu durante el histórico cruce del Rin protagonizado por esta tribu irania junto a los vándalos y suevos en el cambio del año 406 al 407. Mientras Respendial y sus seguidores continuaron junto a las otras tribus saqueando la Galia e Hispania, Goar y los suyos se pusieron al servicio del Imperio romano de Occidente luchando de su parte en el turbulento periodo de su caída.
| Goar | ||
|---|---|---|
| Información personal | ||
| Nacimiento | desconocido | |
| Fallecimiento |
poco después del año 451[1] diócesis de las Galias | |
| Información profesional | ||
| Ocupación | Oficial militar | |
| Años activo | ca. 45 años (406-451)[1] | |
| Lealtad |
Alanos | |
| Rango militar | Rey de los Alanos (foederati) | |
| Conflictos | caída del Imperio romano de Occidente | |
Goar (fallecido poco después del 451) fue un rey alano de la primera mitad del siglo V. Junto a Respendial, dirigió a su tribu durante el histórico cruce del Rin protagonizado por esta tribu irania junto a los vándalos y suevos en el cambio del año 406 al 407. Mientras Respendial y sus seguidores continuaron junto a las otras tribus saqueando la Galia e Hispania, Goar y los suyos se pusieron al servicio del Imperio romano de Occidente luchando de su parte en el turbulento periodo de su caída.
El cruce del Rin y asentamiento en la Galia
[editar]
En el cambio de año del 406 al 407, un conglomerado de tribus germánicas cruzaron un helado río Rin, se supone, a la altura de Maguncia. Junto a ellos también entró en el territorio romano una tribu irania: los alanos. Según las descripciones que nos han llegado de este suceso, los alanos tuvieron que estar dirigidos por dos líderes: Respendial y Goar.
La magnitud de la invasión hizo evidente a los oficiales romanos la imposibilidad de detenerla con los medios que tenían.[2] Por este motivo, entraron en negociación con algunos de sus líderes y consiguieron que Goar y sus seguidores se pasasen al bando romano.[2] A cambio, les facilitaron un asentamiento en la mitad norte de la Galia.[2]
Actividad militar
[editar]Parece que, en un primero momento, los alanos de Goar se encargaron de proteger las rutas que comunicaban el Rin con las ciudades más importantes del norte de la Galia.[3] Sobre el año 442, Aecio cambió su asentamiento al área cercana a Orleans con el doble objetivo de controlar a los bagaudas de Armórica (situados al norte) y frenar la expansión de los visigodos asentados junto al río Garona (localizado al sur).[4] Para ello, los terratenientes de la zona debían dividir sus tierras con los alanos algo a lo que se negaron un buen número de ellos. Esto hizo que Goar los redujese por la fuerza y se ganase una mala reputación entre la aristocracia galorromana.[4] Como la rebelión se extendió por la región, Aecio les ordenó reprimirla y les autorizó, a cambio, a quedarse con todo lo que pudiesen quitar a los rebeldes. El obispo Germán de Auxerre intentó mediar con Goar para que detuviese su campaña contra los bagaudas aunque no tuvo éxito y la rebelión continuó hasta que se pudo llegar a un acuerdo de paz sobre el año 449.
Apoyo al usurpador Jovino
[editar]
Poco después del mencionado cruce del Rin la situación de la Galia, en el 411, era caótica ya que, a los pillajes de las tribus invasoras, se unió la rebelión de Constantino III.[5] En este contexto, Goar se unió a los burgundios para apoyar el nombramiento de Jovino como emperador y le acompañó en su campaña para tomar Arlés.[5] Parece ser que el líder alano no era consciente de que estaba sosteniendo a un usurpador aunque cuando los visigodos, de acuerdo con el gobierno de Rávena, vencieron a las tropas de Jovino, Goar lo abandonó y los alanos retornaron a sus asentamientos en el norte de la Galia.[6]
Abdicación y sucesión
[editar]Después de la campaña en Armórica no se tienen más noticias de Goar. Para el año 451, los alanos estaban dirigidos por otro rey: Sangibano. Se supone que, para entonces, Goar todavía vivía pero los alanos no tenían la costumbre de mantener a sus líderes una vez que habían alcanzado un edad tan avanzada que les dificultaba guiarlos en la guerra. Por este motivo, habrían aclamado a un sucesor más joven.
Referencias
[editar]- ↑ a b Bachrach, 1973, p. 65.
- ↑ a b c Bachrach, 1973, p. 59.
- ↑ Bachrach, 1973, pp. 59-60.
- ↑ a b Bachrach, 1973, p. 63.
- ↑ a b Bachrach, 1973, p. 60.
- ↑ Bachrach, 1973, p. 61.
Bibliografía utilizada en el artículo
[editar]- Bachrach, Bernard S. (1973). A History of the Alans in the West (en inglés). University of Minnesota Press. ISBN 9780816656998.
| Predecesor: ¿ ? |
Rey alano (foederati) ca. 406 – ca. 451 |
Sucesor: Sangibano |